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[Cubainformacion.tv] Reacciones de algunos/as de los particiapantes en la gran marcha convocada en La Habana con motivo del 1 de mayo, dia de los trabajadores
[Gontzal Martínez de la Hidalga*] En estos úlitmos tiempos arrecia una campaña de dimensiones enormes contra Cuba. Aunque periódicamente ha sufrido ataques semejantes, parece que los enemigos de Cuba están echando el resto para desprestigiarla e intentar derrocarla. Su esperanza es que en este contexto de crisis, la debilidad de la economía mundial y por tanto también de la cubana, facilite las cosas para hacer descarrilar a la isla y volver a adueñarse de ella. Durante los años del Periodo Especial sucedió algo similar. Esto no es nuevo. Ya desde los primeros tiempos de la Revolución, la respuesta del capitalismo a sido la mentira ya que los argumentos veraces nunca fueron suficientes.
[La Jornada / Rafael Hernández*] Imaginemos por un momento que tenemos delante a Raúl Castro y entablamos una conversación franca y ecuánime sobre la política cubana y sus problemas.
–Déjeme ser abogado del diablo y empezar por el pluralismo. ¿Por qué Cuba no adopta un esquema multipartidista, como Europa del este, España, el propio México? ¿No está el Partido Comunista seguro de que pueda retener el voto de la mayoría si compitiera con otras organizaciones?
En ese plano conversacional, quizá Raúl respondería: "Supongamos que el PCC se dividiera en tres, digamos, un Partido de la Revolución Socialista de Cuba (PURSC), un Partido Revolucionario Cubano (PRC) y el PCC, todos anticapitalistas, pero diferentes, ¿sería este sistema bastante pluralista?" En mi papel de abogado, volvería a la carga: Y la oposición histórica genuina, el exilio, ¿no podría participar en campañas electorales, con sus propios recursos? ¿Y otras fuerzas internacionales (socialdemócratas, liberales, demócrata-cristianos) no podrían apoyar esta oposición, con la meta admisible de restaurar el capitalismo? De otra manera, esos tres partidos serían vistos como puros cambios cosméticos. Raúl comentaría: "Precisamente. ¿Entonces deberíamos ser más pluralistas que Estados Unidos, Francia, España? ¿Qué partidos tienen una chance real de instaurar un socialismo de verdad en esos sistemas? Además, ¿por qué no pedirles lo mismo a los chinos y a los vietnamitas?; ¿será que ellos son potentes tigres asiáticos, no islitas en el golfo?"
[Gara / Joseba Macías*] Al despliegue mediático interesado de Occidente con motivo de la muerte del preso cubano Orlando Zapata tras más de dos meses en huelga de hambre, Joseba Macías, desde el reconocimiento a la Revolución cubana, contrapone el silencio en torno a esa muerte y sus consecuencias, pues considera que sería «interesante, democrático y revolucionario» el debate sobre todo ello .
Sabemos, sí, que la guerra mediática forma parte de una estrategia global para facilitar primero los desprestigios y luego las invasiones. Que vivimos un juego de manipulaciones permanentes y que, en estos tiempos, las palabras las carga frecuentemente un diablo humano recurrente y perverso, doctor en semánticas y confusiones. Sabemos también, prueba empírica en cinco décadas, que contra Cuba y su Revolución todo vale, llámese desembarcos mercenarios, patrias potestades, homilías en los templos, documentales de National Geographic, bombas y mentiras o bloqueos y bacterias. Es cierto además que desde 1959 el estímulo y la organización de la contrarrevolución interna se ha convertido en una de las obsesiones permanentes de las distintas administraciones norteamericanas, hayan sido estas demócratas o republicanas y hayan estado presididas por John F. Kennedy o Georges W. Bush. También sabemos que sin esta Cuba intensa y contradictoria, que tanto amamos, nada sería igual en un mundo uniformemente triste y mercantilizado en el que incluso el agua (71% de la superficie del planeta) es ya un inevitable objeto de consumo. Una Cuba que, entre luces y sombras, cotidianidad y algún que otro sueño postergado, continúa obstinadamente proponiendo otra forma de articulación social y política, humana y vivencial, que más allá de su lento tempo en mejoras y bienestares, representa para muchos (dentro y fuera de la isla) una especie de aspirina del tamaño del sol. Quiero decir, una receta para buena parte de todos nuestros dolores de cabeza planetarios de la mano de un médico de familia particular e intransferible, pongamos de nombre Roque Dalton también egresado en calles caribeñas.