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[Patxi de la Fuente] Del 18 al 20 de julio, mientras las televisiones de Colombia celebran el 200 cumpleaños de Colombia, lleno de caras bonitas, sonrisas y sin ningun contenido, mas que un nacionalismo populista, en el resguardo La maría en Piendamó participamos Xabi, Elvira, Piru y yo del Congreso Extraordinario del Consejo Regional Indigena del Cauca bajo el lema "Bicentenario... ¿cuál independencia?". A la vez se celebraba el encuentro de jóvenes. Lo más bonito fué la gran cantidad de hombres y mujeres que participaron, con lo costoso que es para estas comunidades rurales trasladarse. Con plasticos se fueron organizando cocinas de campamento y cambuches para dormir. A la llegada fotos de las personas asesinadas por defender el territorio nos recordaban lo dura que es la lucha para esta gente sencilla. Algunas de estas personas han muerto en enfrentamientos con la policía en esta misma finca, junto a la carretera Panamericana.
Durante 3 dias se realizaron grupos de trabajo en torno a temas como autonomía y defensa del territorio, organización, derechos humanos, defensa de la cultura... Con gran paciencia toda la que quería tomaba la palabra y expresaba su opinión, mientras unos relatores iban prerparando las sintesis que dieron lugar a las decisiones finales.
Podeis leer mas en: http://www.cric-colombia.org/index.php?option=com_content&view=article&id=345:conclusiones-del-congreso-extraordinario-consejo-regional-indigena-del-cauca
En la defensa de Autonomía y del Territorio Seguido, atravesando el municipio de Silvia y el páramo extraño y hermoso, lleno de significados mágicos y donde las personas no pueden vivir (y muy apetitosos para las trasnacionales por su riqueza hídrica y minera) nos trasladamos a Talabira, en Tierradentro. Es una zona de resguardos del pueblo Nasa y una zona disputada por el ejercito y la guerrilla. Nos habían invitado a un ritual del sol. Pasamos toda la noche , dirigidos por los medicos tradicionales, sentados en un filo en el monte, de cara al volcán del Huila, mascando coca y realizando distintos rituales, para esperar la salida del sol. El ritual se recuperó el año pasado, y cobra una importancia especial porque en ese tiempo el ejercito había establecido un campamento en este lugar sagrado para estos pueblos. La guardia indigena consiguió echar al ejercito y personas que llegaron a pie desde distintos resguardos realizaron el ritual. En este momento la asociación de cabildos indígenas esta realizando un catálogo de lugares sagrados, que están protegidos por tratados internacionales, para que el ejercito o las multinacionales no los usurpen. De la misma manera están realizando un catálogo de lugares de minería artesanal, para que no puedan ser solicitados por las trasnacionales mineras. Liberación de las ideas Tras pasar unos días en distintos resguardos y saludando a amigas y amigos compartimos unos días con la comunidad de San Andrés de Psimbala. Allí llevan 3 meses de minga en el que han ocupado la escuela y, como ellas nos decían, el fuego que encendieron en medio de la carpa- cocina centro de la minga, no se ha apagado en estos meses. Tras mucho tiempo de luchas, han conseguido que se les reconozca la autonomía educativa para los resguardos. Nos contaban como durante 100 años la educación había sido encargada a las iglesia católioca y de cuantas humillaciones han vivido por ser indígenas. Ahora que comenzaban a organizarse, el ayuntamiento había tratado de excluir algunas veredas de la zona de resguardo, argumentando que son zonas campesinas. Y las comunidades no quieren perder mas espacio, que desde la conquista se les ha ido usurpando. San Andres no dejaría de ser un resguardo pobre más si no fuese porque tiene unos enterramientos con dibujos de salamandras y lunas que llaman a los turistas y que ha hecho que gente blanca se haya establecido en el territorio. Para estas personas es impensable una educación dirigida por los cabildos indígenas, aunque la mayoría de los y las estudiantes sean indígenas nasayube hablantes. Me recuerda a las comunidades de Cascadas de Agua azul de Chiapas, donde hay un gran enfrentamiento entre la comunidad zapatista y los blancos, con ataques paramilitares, y donde la riqueza turistica se convierte en una maldición para la comunidad indígena.
El conflicto se inscribe en el proceso de privatizacion de la educación que se ha dado en Colombia: a partir de ahora los centros se gestionan por entidades privadas con distintas formas de concesión. Las maestras y maestros, los padres y madres no han luchado suficientemente contra esta privatización. Una vez más los indígenas han sido pioneros en la protesta, seguramente porque se juegan también su dignidad y la cultura propia en el modelo de escuela. Seguiremos cantando...
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