| El Movimento Sem Terra (MST) y su lucha por la Reforma Agraria y la transformación social |
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| 14/08/2009 | |||
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11/08/2009
Por fin llegamos a Brasil. Atrás quedan la preparación con el Comité de Apoyo del MST de Madrid, un montón de artículos leídos y charlas con personas que habían visitado el movimiento. Llegamos al albergue del MST de Sao Paolo cansadas tras más de 13 horas de avión y nos recibe Bruno con una sonrisa. Sabía que veníamos y la cena está preparada: ensalada, arroz, frijoles, pollo y de postre plátanos.En seguida nos vamos a la cama, necesitamos descansar. Al día siguiente, ya frescas, vamos a nuestra primera reunión en la Secretaría Nacional del MST de Sao Paulo. Nos reciben Gabriela y Joaquín de la Secretaría de Relaciones Internacinales, quienes nos introducen a la historia e ideología del movimiento y a su coyuntura actual: El MST es continuador de las luchas por la tierra que desde hace más de un siglo tienen lugar en Brasil, un país caracterizado por la distribución desigual del suelo. Actualmente, el 46% de la tierra está en manos del 1% de los propietarios. 100 millones de hectáreas están en manos de grandes propietarios o multinacionales y empresas como Ford y Wolkswagen; bancos como Bradesco y Santander; constructoras, etc. La gestión de la tierra está muy vinculada a la gestión del poder y no en vano, muchos latifundistas están vinculados al poder ejecutivo y judicial. En Brasil impera un modelo agrícola centrado en producir para la exportación. Solo en el 2008 se produjeron 150 millones de toneladas de granos (soja, maiz, arroz...), la mayor parte para ser exportados. Una gran contradicción en un país en el que 30 millones de personas viven en la pobreza, y la mitad en la miseria más absoluta. Lamentablemente el gobierno de Lula ha financiado con 100 mil millones de reales el sector del agronegocio, mientras que solo ha destinado 15 mil millones de reales a los pequenos y medianos agricultores, que son los que producen el 70% de la comida que llega a la mesa de los brasilenos. Frente al poder de los grandes latifundios, ¿qué hacer? El MST apuesta por la ocupación de las tierras que no cumplen una función social, es decir, que no son productivas, no respetan el medio ambiente y tampoco los derechos laborales.De hecho la misma Constitución de 1988 establece que todas las tierras que no cumplen esta función deben ser destinadas a la reforma agraria. Tras esta intensa reunión que nos permite familiarizarnos con las revindicaciones del movimiento estamos con ganas de conocer los asentamientos y acampamentos y participar en la jornada de lucha por la Reforma Agraria prevista para el viernes 14 de agosto en todo el paĩs.
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